RBA > Noticias > Actualidad > “Está surgiendo una demanda impresionante por protección sísmica”
28 de marzo de 2013

“Está surgiendo una demanda impresionante por protección sísmica”

Rodrigo Retamales, Jefe Area Protección Sísmica de Rubén Boroschek & Asociados

En 1998 los ingenieros de la oficina Rubén Boroschek & Asociados comenzaron a bosquejar sus primeros diseños de aislación sísmica y disipación de energía. Los análisis demostraron que ambos sistemas eran posibles de aplicar en Chile y así es como catorce años después ya cuentan con medio centenar de proyectos exitosos: edificios, hospitales, puentes e instalaciones industriales, entre otras edificaciones. Muchos de ellos se han convertido en íconos en su categoría y la innovación continúa. Hace algunos meses, Rodrigo Retamales presentó en el Seminario de la AICE el proyecto Edificio Ñuñoa Capital, de Empresas Armas, un hito en aislación sísmica de edificaciones en altura, que desafía todo lo conocido en Chile y Latinoamérica hasta ahora. Conversamos con él acerca de esta iniciativa y sobre los avances de la protección sísmica en nuestro país.

¿Cuál es la realidad de Chile en protección sísmica?
Está surgiendo una demanda verdaderamente impresionante por el uso de protección sísmica en edificios habitacionales y de oficinas. Nosotros, particularmente durante el último tiempo, hemos colaborado en el diseño de sistemas de protección sísmica de varios edificios, muchos de ellos en el norte del país, donde existen tres lagunas sísmicas importantes: Arica, Copiapó y La Serena-Coquimbo. Eso, claramente, aumenta el interés por construir con niveles de seguridad por sobre los exigidos por la normativa nacional vigente.

¿Cree que ésta es una tendencia?
Absolutamente. La demanda por colaboración en diseños que incorporan aislación sísmica y disipación de energía ha crecido de manera explosiva. Antes del terremoto del 27F de 2010 teníamos 10 estructuras con protección sísmica y ahora contamos con más de 30. Y la mayoría se realizó el año pasado, porque bastó que una empresa incorporara protección en sus diseños para que el resto siguiera su ejemplo. Cada vez el stock de edificios con protección sísmica -a través de aislación o disipación- está creciendo y llegando al alcance de todo el mundo, a diferencia de antes, donde sólo se usaba en obras especiales como hospitales.

¿Cómo es el conocimiento de los arquitectos en este tema?
Es un tema en desarrollo y los ingenieros tenemos una tarea pendiente ahí. Por lo general, su primera aproximación a estas soluciones es bastante impactante, porque para implementar sistemas de aislación sísmica, por ejemplo, se requiere incorporar una interfaz que separe la estructura del suelo, y eso requiere revisar las soluciones constructivas para escaleras, ascensores, fachadas, accesos e instalaciones, entre otros, en sus cruces por la interfaz. No obstante, se trata en general de soluciones simples y estandarizadas.

Disipadores de energía y aislación sísmica. ¿Están orientados a distintas aplicaciones?
Así es. La disipación de energía se utiliza en edificios de gran altura, esbeltos, a través de soluciones como diagonales viscosas o visco-elásticas, diagonales metálicas, disipadores metálicos y amortiguadores de masa sintonizada, que han sido bastante utilizados. Gracias a ellas, se consigue disminuir las deformaciones y aceleraciones en la estructura en cerca de un 20% a 30%. Los sistemas de aislación sísmica, en cambio, se han utilizado, hasta ahora, en estructuras de baja altura. Los aisladores están compuestos en su interior por láminas de goma vulcanizadas a placas de acero que resultan en elementos de gran rigidez vertical y alta flexibilidad horizontal, que permiten separar el edificio del movimiento del suelo, alcanzando una reducción de las aceleraciones en torno al 70% a 90%.

¿La aislación sísmica es más eficiente que la disipación de energía?
Sí. La aislación sísmica impide que la energía de un sismo ingrese a la estructura, mientras que los disipadores de energía actúan disipando una porción de la energía que ha ingresado a la estructura durante un sismo.

¿La existencia de una norma le otorga más confiabilidad?
Y también la promueve. En un comité conformado en el Instituto de la Construcción por cerca de 20 académicos, ingenieros y representantes de los fabricantes de estas tecnologías, trabajamos en la actualización de la Norma NCh2745 para Análisis y Diseño de Edificios con Aislación Sísmica, incorporando una serie de medidas que hacen más racional, seguro y económico el uso de aislación sísmica en estructuras.

¿Cuál es el valor agregado de una edificación con este sistema?
El uso de estas tecnologías proporciona a los propietarios de un departamento, o a los trabajadores de un edificio de oficinas un estándar de confort superior en caso de eventos sísmicos severos, lo que resulta bastante atractivo y cuyos costos de implementación son muy convenientes. Del mismo modo, la implementación de estas tecnologías apunta a la protección de los contenidos y a la continuidad de operación.

Un proyecto que estamos trabajando junto a Patricio Bonelli y Asociados para Inmobiliaria Alcorp, es el edificio residencial Torre del Sol de Copiapó, en el cual se demostró que el costo de los aisladores sísmicos y de las obras civiles anexas requeridas para la implementación del sistema de aislación alcanzó un total de 1 UF por metro cuadrado; precio que los usuarios seguramente están dispuestos a pagar por la seguridad adicional que estos sistemas representan.

A nivel de mandantes, ¿Qué ventajas representa?
Al controlar la demanda sísmica que ingresa a la estructura, es posible realizar diseños más racionales. En muchos casos disminuyen los costos, los tiempos de construcción y eso resulta en un producto más económico. Asimismo, dado que se reducen las deformaciones y aceleraciones en la estructura, se espera niveles de daño estructurales y no estructurales mucho menores, produciéndose un ahorro por pérdida futura, y protegiendo tanto la inversión como la operación de la estructura, argumentos que en la actualidad tienen mucho peso.

¿Ello motivó al mandante de Edificio Ñuñoa Capital a incorporarla?
Absolutamente. Empresas Armas ha sido una de las inmobiliarias pioneras en el uso de tecnologías de protección sísmica en sus proyectos. Por tratarse de un edificio de gran altura, 33 pisos, la primera idea que surgió fue utilizar algún sistema de disipación de energía, y por tanto evaluamos los efectos de incorporar disipadores viscosos en fachadas, y disipadores metálicos y viscoelásticos en dinteles; pero, junto a los ingenieros de René Lagos Engineers, quisimos desafiar la lógica y probar qué pasaría si se incorporara aislación sísmica de base, una tecnología que tradicionalmente se aplica en edificios bajos. Analizamos la posibilidad durante seis meses, en Chile y en Estados Unidos, con información obtenida en los laboratorios de nuestra empresa socia, Dynamic Isolation Systems, DIS.

Adicionalmente, nos basamos en la experiencia de DIS en Japón, que ha instalado sistemas de aislación sísmica en un centenar de edificios en altura y que resistieron sin inconvenientes el terremoto magnitud 9, de marzo de 2011 en ese país.

La conclusión fue que, dadas las condiciones del suelo de fundación y la sismicidad del sitio, sí se podía y que las reducciones de demandas en el edificio serían impresionantes.

Conseguimos un sistema de aislación sumamente flexible, que utiliza aisladores de goma con núcleo de plomo, de 1.55 m de diámetro, únicos en su tipo, y que constituyen un hito tecnológico en materia de construcción en nuestro país y Latinoamérica. Con ellos se consigue aislar el edificio del movimiento del suelo, alcanzando reducciones de aceleraciones y deformaciones cercanas al 80% en relación a la misma estructura construida de manera convencional.

Es un gran hito que en Chile -uno de los países más sísmicos del mundo- podamos aislar un edificio de 33 pisos, porque desafía los preceptos clásicos del conocimiento y nos permite dar un paso adelante en protección sísmica.

Revise esta entrevista en la publicación del mes de marzo de la revista EMB Construcción
http://www.emb.cl/construccion/flipbook/201303/